Novedades

Día 13: Zhangjiajie y llegada a Shanghái


Nuestro último día en Zhangjiajie amanecía con bastante sol, algo que nos daba una alegría grande ya que podríamos ver las vistas que el día anterior no pudimos apreciar.

Hicimos la misma ruta, desayunar algo de fruta en el mercado y caminar los 5 minutos de trayecto hasta la entrada al parque.
Ésta vez accedimos a la zona del parque que no habíamos visto. Subimos nuevamente en teleférico pero esta vez mucho más impresionante. Al estar completamente despejado los 8 minutos que duró la subida se hicieron algo largos por el miedo pero a la vez se convirtieron en uno de los paisajes más bonitos que hemos visto en nuestros viajes.


Ya en la zona alta recorrimos varios miradores acompañados de bastante turismo local. Cuando estás arriba te das cuenta que vale mucho la pena hacer un viaje de este tipo para conseguir unas vistas así.











Después de ver todos los miradores teníamos pensado hacer el descenso caminando hasta la parte de abajo del parque, pero teníamos algo de hambre  así que buscamos algún sitio para comer, y sorpresa, un McDonald’s. Éstas cosas solo pasan en China, en unas montañas donde solamente se puede acceder en teleférico, ascensor o escalera nos encontramos un McDonald’s que tantas veces nos salvó la vida en China.


Comimos algo y empezamos el descenso que duró casi 3 horas de bajada continua de escalones. A mitad de camino nos encontramos a una pareja vasca que estaba subiendo. Estaban muertos, y era normal, nosotros solo de bajar estuvimos luego uno o dos días con agujetas.


Durante el camino hay algún puesto de comida que se agradece sobre todo para comprar algo de agua. En uno de ellos encontramos un gran grupo de monos salvajes que se ve que están por esa zona esperando que les den algo de comer.



También hay varios miradores que te dan una perspectiva del parque a media altura.


Al llegar al final aprovechamos para ir al baño. Es conveniente decir que durante toda la bajada no hay baño, así que mejor ir antes de bajar y no llegar apurados como nos pasó a nosotros.
Al llegar abajo descansamos un poco y nos comimos unos helados, mientras los chinos comían pepinillos con el mismo gusto que nosotros los helados.


Nos quedaban todavía 2 kilómetros hasta llegar a la parada de la guagua, pero aunque eran en llano, estábamos tan cansados que cogimos un pequeño tren que por 5 yuanes recorría esa distancia.
Volvimos al hotel, negociamos con el recepcionista y por 8 euros nos dejó pasar 3 horas en la habitación que aprovechamos para dormir un poco y darnos una ducha antes de salir hasta el aeropuerto.
El mismo recepcionista nos llamó a un taxi y por 150 yuanes nos llevó hasta el aeropuerto. Los 45 minutos que duró el trayecto sufrimos con la manera de conducir del taxista.
Llegamos al aeropuerto con tres horas de antelación, comimos unas pizzas en un restaurante italiano  y volamos hasta Shanghái, nuestro último destino en China.
Nuestro vuelo llegó a la 1.45 de la mañana y no podíamos coger el metro hasta El Bund, la zona donde nos alojábamos, por lo que teníamos que ir en taxi. El hotel nos había dicho que el precio normal eran 230 yuanes, pero a la salida no encontrábamos ningún taxi oficial.
Después de negociar con un taxi pirata conseguimos que nos llevara por 240 yuanes. Al llegar al hotel, nos pedía que le pagáramos 350 yuanes que fue el primer precio que nos pidió en el aeropuerto. Sin hacerle caso nos metimos rápido al hotel y le pagamos los 240 yuanes que habíamos acordado.
Un poco tarde terminaba un gran día en China.
Aquí un video resumen:




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tenerifeando por el mundo Designed by Templateism.com Copyright © 2014

Imágenes del tema: Jason Morrow. Con la tecnología de Blogger.