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Día 9: Osos Panda en Chengdú y traslado a Huaihua


Como todo nuestro viaje en China, nuevamente madrugamos para poder aprovechar el día. Hoy nos tocaba visitar el Centro de conservación de osos panda de Chengdú.

Osos Panda en Chengdú

Preguntamos en el hotel la mejor forma para llegar allí y nos comentan que por 30 yuanes los taxis nos llevan hasta el Centro de Conservación. La otra opción es desplazarnos a la estación de guaguas a unos dos kilómetros y desde allí hasta el Centro de Conservación.
Económicamente sería más o menos lo mismo ya que tendríamos que coger primero un taxi y luego una guagua, por lo que fuimos directamente desde el hotel en taxi y en algo más de 15 minutos llegamos a la puerta de nuestros queridos osos panda.
Sobre las 8:30 de la mañana y tras pagar 58 yuanes, accedimos al inmenso recinto. La mejor hora para verlos es por la mañana, ya que les dan de comer y están más despiertos. Los más activos son los cachorros.
Entrada al parque
Lo mejor es organizarse bien, el recinto es enorme y para nosotros está mal señalizado por lo que caminamos bastante y repetimos alguna de las zonas sin darnos cuenta.
Estuvimos unas 4 horas dentro del parque viendo los osos panda de diferentes tamaños, desde recién nacidos, cachorros hasta adultos. Fue una experiencia increíble.








Y como no podía ser diferente al resto de sitios turísticos de China, el parque está lleno de turismo local y los lugares donde los osos pandas eran más activos eran de “difícil” acceso. En otras zonas como las de recién nacidos había que hacer una cola de una hora para poder entrar y muchas personas se colaban como si nada.
Después de perdernos varias veces decidimos coger unos cochecitos que hay en el parque que por 5 yuanes te transportan donde quieran y así encontramos la salida. Compramos algunos recordatorios en la tienda que se encuentra a la salida y empezamos nuestro regreso.
Volvimos al hotel en taxi y aprovechamos para comer en un McDonalds que estaba a dos calles del hotel, junto a un centro comercial. Allí también aprovechamos para ver algunas tiendas, aunque todas ellas demasiado caras.
El centro de Chengdú es algo increíble, pensábamos en el típico pueblo de China, pero tanto Xian como Chengdú son macro-urbes destinadas a los negocios y las compras.
A las 17:00 ya estábamos en la estación de trenes para coger el tren nocturno que nos llevaría a Huaihua en un trayecto de 14 horas en litera blanda.
Compramos algo para cenar en el tren y accedimos a los camarotes de litera blanca el cual compartimos  con dos señoras chinas muy educadas pero con las cuales no podíamos comunicarnos.

Interior del camarote
Pasamos las horas viendo películas en el iPad hasta que sobre las 23:00 horas nos fuimos a dormir.



El tren tenía que llegar a las 6:45 am y cuando nos despertamos eran las 7:30 am, por lo que nos pusimos nerviosos pensando que se nos había pasado la parada, pero no, el tren estaba detenido en algún lugar antes de nuestro destino sin saber el motivo.
Pero eso es otra historia que continuará en el siguiente día de la etapa…

Aquí un vídeo de nuestra visita a Chengdú.





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